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Las mejores frases del arte de la guerra, Tzun Tzu | Empresa Desarrollo Blockchain

Las mejores frases del arte de la guerra, Tzun Tzu

EL ARTE DE LA GUERRA es el mejor y mas famoso tratado de estrategia del mundo, que se ha convertido en un libro de culto en el mundo de la economia y de la empresa. Nos propone unos principios validos tanto en el mundo de la estrategia militar como en el de los negocios o la politica. A pesar de su antiguedad (2500 a√Īos) es un libro terriblemente moderno que ayudara a reflexionar sobre cualquier tipo de problema y a plantear las estrategias necesarias para atacarlo,

el arte de la guerra

Ahora las tácticas de combate se están llevando a otro campo, el de los negocios.Muchos oficiales de los ejércitos asiáticos debieron volver a la vida civil y eligieron formar sus propias empresas. Sin estudios en negocios, debieron recurrir a lo que sabían, la administración de unidades militares, dirigiendo sus empresas como ejércitos ,aplicando para ello los conocimientos principalmente aprendidos en el Arte de la Guerra

Su prop√≥sito fue entregar sabidur√≠a a los futuros generales para que pudieran obtener la victoria derrotando al enemigo de la manera m√°s f√°cil posible, por lo que se basa en t√°cticas m√°s bien psicol√≥gicas, pues su principio fundamental es que ‚Äútoda guerra es un enga√Īo‚ÄĚ.

Las mejores frases del arte de la guerra, Tzun Tzu
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De esta sola idea se desprende la importancia del marketing para posicionar un producto antes de venderlo. El producto debe venderse antes de fabricarlo, conociendo las necesidades de los potenciales clientes, ‚Äúconseguir la victoria antes de entrar en batalla‚ÄĚ. Por lo mismo el mercado es un terreno de combate, donde la informaci√≥n es clave antes de luchar, conociendo las fortalezas y las debilidades del contrincante o como dec√≠a Sun Zu: ‚Äúcon√≥cete a ti mismo y conoce a tu enemigo‚ÄĚ.

En el libro se describen t√°cticas militares y recomendaciones para obtener la victoria, no s√≥lo en la batalla, sino en una contienda a largo plazo. A principios del siglo XIX, muchos economistas vieron en Sun Tzu a un gur√ļ de los negocios, ya que las t√°cticas militares que describe tambi√©n son aplicables al mundo econ√≥mico y comercial y, por extensi√≥n, a la mayor parte de los aspectos de la vida. Este libro inspir√≥ a grandes figuras historicas como Napole√≥n ,Maquiavelo , Mao Tse Tung ,Che Guevara ,Montgomery ,Marchall wtc
Voy a exponer un resumen bien sintetizado que encontré en internet .Muchas frases clave de los manuales modernos de gestión de empresas, son prácticamente citas literales de la obra de Sun Tzu (cambiando, por ejemplo, ejercito por empresa, o armamento por recursos) La colección de ensayos de Sun Tzu no pasa de 100 páginas, distribuidas en 13 capítulos, con una exposición muy condensada. En pocas páginas presenta sugerencias sobre: filosofías, estrategias, tácticas, recomendaciones organizativas sobre la guerra, entre otras.

Las mejores frases del arte de la guerra, Tzun Tzu

A continuación os dejo un breve resumen con las mejores frases de cada capítulo:

Visto como el mejor libro de estrategia de todos los tiempos, escrito que data del siglo IV antes de nuestra era, y aplicado su sabiduría hasta nuestros días, principalmente en el mundo corporativo, pero su aplicación va mas allá de la milicia y los negocios, puede ser usada en la vida diaria, claro, sabiendo interpretar los conceptos…

CAPITULO 1: Sobre la evaluación

  • La guerra es de vital importancia para el Estado; es el dominio de la vida o de la muerte, el camino hacia la supervivencia o la p√©rdida del Imperio: es forzoso manejarla bien. No reflexionar seriamente sobre todo lo que le concierne es dar prueba de una culpable indiferencia en lo que respecta a la conservaci√≥n o p√©rdida de lo que nos es mas querido; y ello no debe ocurrir entre nosotros.
  • El arte de la guerra se basa en el enga√Īo. Por lo tanto, cuando es capaz de atacar, ha de aparentar incapacidad; cuando las tropas se mueven, aparentar inactividad. Si est√° cerca del enemigo, ha de hacerle creer que est√° lejos; si est√° lejos, aparentar que se est√° cerca.
  • Golpear al enemigo cuando est√° desordenado. Prepararse contra √©l cuando est√° seguro en todas partes. Evitarle durante un tiempo cuando es m√°s fuerte. Si tu oponente tiene un temperamento col√©rico, intenta irritarle. Si es arrogante, trata de fomentar su ego√≠smo.
  • Si las tropas enemigas se hallan bien preparadas tras una reorganizaci√≥n, intenta desordenarlas. Si est√°n unidas, siembra la disensi√≥n entre sus filas. Ataca al enemigo cuando no est√° preparado, y aparece cuando no te espera. Estas son las claves de la victoria para el estratega.

CAPITULO 2: Sobre la iniciación de las acciones

  • Si est√°s sitiando una ciudad, agotar√°s tus fuerzas. Si mantienes a tu ej√©rcito durante mucho tiempo en campa√Īa, tus suministros se agotar√°n.
  • He o√≠do hablar de operaciones militares que han sido torpes y repentinas, pero nunca he visto a ning√ļn experto en el arte de la guerra que mantuviese la campa√Īa por mucho tiempo.
  • S√© r√°pido como el trueno que retumba antes de que hayas podido taparte los o√≠dos, veloz como el rel√°mpago que relumbra antes de haber podido pesta√Īear.
  • Un general inteligente lucha por desproveer al enemigo de sus alimentos. Cada porci√≥n de alimentos tomados al enemigo equivale a veinte que te suministras a ti mismo.
  • Si utilizas al enemigo para derrotar al enemigo, ser√°s poderoso en cualquier lugar a donde vayas.
  • Lo m√°s importante en una operaci√≥n militar es la victoria y no la persistencia. Esta √ļltima no es beneficiosa. Un ej√©rcito es como el fuego: si no lo apagas, se consumir√° por s√≠ mismo.

CAPITULO 3: Sobre las proposiciones de la victoria y la derrota

  • Es mejor conservar a un enemigo intacto que destruirlo.
  • Los que consiguen que se rindan impotentes los ej√©rcitos ajenos sin luchar son los mejores maestros del Arte de la Guerra.
  • Nunca se debe atacar por c√≥lera y con prisas. Es aconsejable tomarse tiempo en la planificaci√≥n y coordinaci√≥n del plan.
  • Un verdadero maestro de las artes marciales vence a otras fuerzas enemigas sin batalla, conquista otras ciudades sin asediarlas y destruye a otros ej√©rcitos sin emplear mucho tiempo.
  • La victoria completa se produce cuando el ej√©rcito no lucha, la ciudad no es asediada, la destrucci√≥n no se prolonga durante mucho tiempo, y en cada caso el enemigo es vencido por el empleo de la estrategia.
  • Si conoces a los dem√°s y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correr√°s peligro; si no conoces a los dem√°s, pero te conoces a ti mismo, perder√°s una batalla y ganar√°s otra; si no conoces a los dem√°s ni te conoces a ti mismo, correr√°s peligro en cada batalla.

CAPITULO 4: Sobre la medida en la disposición de los medios

  • La invencibilidad est√° en uno mismo, la vulnerabilidad en el adversario.
  • La invencibilidad es una cuesti√≥n de defensa, la vulnerabilidad, una cuesti√≥n de ataque. Mientras no hayas observado vulnerabilidades en el orden de batalla de los adversarios, oculta tu propia formaci√≥n de ataque, y prep√°rate para ser invencible, con la finalidad de preservarte. Cuando los adversarios tienen √≥rdenes de batalla vulnerables, es el momento de salir a atacarlos.
  • La defensa es para tiempos de escasez, el ataque para tiempos de abundancia.
  • En situaciones de defensa, acall√°is las voces y borr√°is las huellas, escondidos como fantasmas y esp√≠ritus bajo tierra, invisibles para todo el mundo. En situaciones de ataque, vuestro movimiento es r√°pido y vuestro grito fulgurante, veloz como el trueno y el rel√°mpago, para los que no se puede uno preparar, aunque vengan del cielo.
  • Todo el mundo elogia la victoria en la batalla, pero lo verdaderamente deseable es poder ver el mundo de lo sutil y darte cuenta del mundo de lo oculto, hasta el punto de ser capaz de alcanzar la victoria donde no existe forma.
  • Si eres capaz de ver lo sutil y de darte cuenta de lo oculto, irrumpiendo antes del orden de batalla, la victoria as√≠ obtenida es un victoria f√°cil.
  • Cuando eres capaz de ver lo sutil, es f√°cil ganar.
  • Un ej√©rcito victorioso gana primero y entabla la batalla despu√©s; un ej√©rcito derrotado lucha primero e intenta obtener la victoria despu√©s.

CAPITULO 5: Sobre la firmeza

  • Los expertos son capaces de vencer al enemigo creando una percepci√≥n favorable en ellos, as√≠ obtener la victoria sin necesidad de ejercer su fuerza.
  • El desorden llega del orden, la cobard√≠a surge del valor, la debilidad brota de la fuerza.Si quieres fingir desorden para convencer a tus adversarios y distraerlos, primero tienes que organizar el orden, porque s√≥lo entonces puedes crear un desorden artificial. Si quieres fingir cobard√≠a para conocer la estrategia de los adversarios, primero tienes que ser extremadamente valiente, porque s√≥lo entonces puedes actuar como t√≠mido de manera artificial. Si quieres fingir debilidad para inducir la arrogancia en tus enemigos, primero has de ser extremadamente fuerte porque s√≥lo entonces puedes pretender ser d√©bil.
  • Cuando un ej√©rcito tiene la fuerza del √≠mpetu, incluso el t√≠mido se vuelve valiente, cuando pierde la fuerza del √≠mpetu, incluso el valiente se convierte en t√≠mido. Nada est√° fijado en las leyes de la guerra: √©stas se desarrollan sobre la base del √≠mpetu.
  • Hace moverse a los enemigos con la perspectiva del triunfo, para que caigan en la emboscada.

CAPITULO 6: Sobre lo lleno y lo vacío

  • Los buenos guerreros hacen que los adversarios vengan a ellos, y de ning√ļn modo se dejan atraer fuera de su fortaleza.
  • Si haces que los adversarios vengan a ti para combatir, su fuerza estar√° siempre vac√≠a. Si no sales a combatir, tu fuerza estar√° siempre llena. Este es el arte de vaciar a los dem√°s y de llenarte a ti mismo.
  • Aparece en lugares cr√≠ticos y ataca donde menos se lo esperen, haciendo que tengan que acudir al rescate.
  • S√© extremadamente sutil, discreto, hasta el punto de no tener forma. S√© completamente misterioso y confidencial, hasta el punto de ser silencioso. De esta manera podr√°s dirigir el destino de tus adversarios.
  • Llega como el viento, mu√©vete como el rel√°mpago, y los adversarios no podr√°n vencerte.
  • Cuando los adversarios llegan para atacarte, no luchas con ellos, sino que estableces un cambio estrat√©gico para confundirlos y llenarlos de incertidumbre.
  • Haz que los adversarios vean como extraordinario lo que es ordinario para ti; haz que vean como ordinario lo que es extraordinario para ti.
  • Si haces que los adversarios no sepan el lugar y la fecha de la batalla, siempre puedes vencer.
  • Haz algo por o en contra de los adversarios para llamar su atenci√≥n, de manera que puedas de ellos para atraer descubrir sus h√°bitos de comportamiento de ataque y de defensa.
  • Todo el mundo conoce la forma mediante la que result√≥ vencedor, pero nadie conoce la forma mediante la que asegur√≥ la victoria.
  • Un ej√©rcito no tiene formaci√≥n constante, lo mismo que el agua no tiene forma constante: se llama genio a la capacidad de obtener la victoria cambiando y adapt√°ndose seg√ļn el enemigo.

CAPITULO 7: Sobre el enfrentamiento directo e indirecto

  • La dificultad de la lucha armada es hacer cercanas las distancias largas y convertir los problemas en ventajas.
  • Si ignoras los planes de tus rivales, no puedes hacer alianzas precisas.
  • S√≥lo cuando conoces cada detalle de la condici√≥n del terreno puedes maniobrar y guerrear.
  • Una fuerza militar se establece mediante la estrategia en el sentido de que distraes al enemigo para que no pueda conocer cu√°l es tu situaci√≥n real y no pueda imponer su supremac√≠a.
  • Cuando una fuerza militar se mueve con rapidez es como el viento; cuando va lentamente es como el bosque; es voraz como el fuego e inm√≥vil como las monta√Īas. Es r√°pida como el viento en el sentido que llega sin avisar y desaparece como el rel√°mpago. Es como un bosque porque tiene un orden. Es voraz como el fuego que devasta una planicie sin dejar tras s√≠ ni una brizna de hierba. Es inm√≥vil como una monta√Īa cuando se acuartela. Es tan dif√≠cil de conocer como la oscuridad; su movimiento es como un trueno que retumba.
  • El primero que hace el movimiento es el ‚Äúinvitado‚ÄĚ, el √ļltimo es el ‚Äúanfitri√≥n‚ÄĚ. El ‚Äúinvitado‚ÄĚ lo tiene dif√≠cil, el ‚Äúanfitri√≥n lo tiene f√°cil‚ÄĚ.
  • No persigas a los enemigos cuando finjan una retirada, ni ataques tropas expertas.

CAPITULO 8: Sobre los nueve cambios

  • Hay rutas que no debes usar, ej√©rcitos que no han de ser atacados, ciudades que no deben ser rodeadas, terrenos sobre los que no se debe combatir, y √≥rdenes de gobernantes civiles que no deben ser obedecidas.
  • Los generales que conocen las variables posibles para aprovecharse del terreno sabe c√≥mo manejar las fuerzas armadas.
  • Las consideraciones de la persona inteligente siempre incluyen el analizar objetivamente el beneficio y el da√Īo. Cuando considera el beneficio, su acci√≥n se expande; cuando considera el da√Īo, sus problemas pueden resolverse.
  • Cansa a los enemigos manteni√©ndolos ocupados y no dej√°ndoles respirar.
  • Los buenos generales: se comprometen hasta la muerte, pero no se aferran a la esperanza de sobrevivir; act√ļan de acuerdo con los acontecimientos, en forma racional y realista, sin dejarse llevar por las emociones ni estar sujetos a quedar confundidos. Cuando ven una buena oportunidad, son como tigres, en caso contrario cierran sus puertas. Su acci√≥n y su no acci√≥n son cuestiones de estrategia, y no pueden ser complacidos ni enfadados.

CAPITULO 9: Sobre la distribución de los medios

  • Las maniobras militares son el resultado de los planes y las estrategias en la manera m√°s ventajosa para ganar. Determinan la movilidad y efectividad de las tropas.
  • Cuando combatas en una monta√Īa, ataca desde arriba hacia abajo y no al rev√©s.
  • Un ej√©rcito prefiere un terreno elevado y evita un terreno bajo, aprecia la luz y detesta la oscuridad.
  • Si los emisarios del enemigo pronuncian palabras humildes mientras que √©ste incrementa sus preparativos de guerra, esto quiere decir que va a avanzar. Cuando se pronuncian palabras altisonantes y se avanza ostentosamente, es se√Īal de que el enemigo se va a retirar. Si sus emisarios vienen con palabras humildes, env√≠a esp√≠as para observar al enemigo y comprobar√°s que est√° aumentando sus preparativos de guerra.
  • Si el enemigo ve una ventaja pero no la aprovecha, es que est√° cansado.
  • Si se producen murmuraciones, faltas de disciplina y los soldados hablan mucho entre s√≠, quiere decir que se ha perdido la lealtad de la tropa. Las murmuraciones describen la expresi√≥n de los verdaderos sentimientos; las faltas de disciplina indican problemas con los superiores. Cuando el mando ha perdido la lealtad de las tropas, los soldados se hablan con franqueza entre s√≠ sobre los problemas con sus superiores.
  • Los emisarios que acuden con actitud conciliatoria indican que el enemigo quiere una tregua.
  • Si las tropas enemigas se enfrentan a ti con ardor, pero demoran el momento de entrar en combate sin abandonar no obstante el terreno, has de observarlos cuidadosamente. Est√°n preparando un ataque por sorpresa.
  • El enemigo que act√ļa aisladamente, que carece de estrategia y que toma a la ligera a sus adversarios, inevitablemente acabar√° siendo derrotado.
  • Si tu plan no contiene una estrategia de retirada o posterior al ataque, sino que conf√≠as exclusivamente en la fuerza de tus soldados, y tomas a la ligera a tus adversarios sin valorar su condici√≥n, con toda seguridad caer√°s prisionero.
  • Cuando las √≥rdenes se dan de manera clara, sencilla y consecuente a las tropas, √©stas las aceptan. Cuando las √≥rdenes son confusas, contradictorias y cambiantes las tropas no las aceptan o no las entienden. Cuando las √≥rdenes son razonables, justas, sencillas, claras y consecuentes, existe una satisfacci√≥n rec√≠proca entre el l√≠der y el grupo.

CAPITULO 10: Sobre la topología

  • Para poder vencer al enemigo, todo el mando militar debe tener una sola intenci√≥n y todas las fuerzas militares deben cooperar.
  • Cuando las leyes de la guerra se√Īalan una victoria segura es claramente apropiado entablar batalla, incluso si el gobierno ha dada √≥rdenes de no atacar. Si las leyes de la guerra no indican una victoria segura, es adecuado no entrar en batalla, aunque el gobierno haya dada la orden de atacar.
  • Los que conocen las artes marciales no pierden el tiempo cuando efect√ļan sus movimientos, ni se agotan cuando atacan. Debido a esto se dice que cuando te conoces a ti mismo y conoces a los dem√°s, la victoria no es un peligro; cuando conoces el cielo y la tierra, la victoria es inagotable.

CAPITULO 11: Sobre las nueve clases de terreno

  • La rapidez de acci√≥n es el factor esencial de la condici√≥n de la fuerza militar, aprovech√°ndose de los errores de los adversarios, desplaz√°ndose por caminos que no esperan y atacando cuando no est√°n en guardia.
  • En una invasi√≥n, por regla general, cuanto m√°s se adentran los invasores en el territorio ajeno, m√°s fuertes se hacen, hasta el punto de que el gobierno nativo no puede ya expulsarlos.
  • Que los movimientos de tus tropas y la preparaci√≥n de tus planes sean insondables.
  • Prohibe los augurios para evitar las dudas
  • Una operaci√≥n militar preparada con pericia debe ser como una serpiente veloz que contraataca con su cola cuando alguien le ataca por la cabeza, contraataca con la cabeza cuando alguien le ataca por la cola y contraataca con cabeza y cola, cuando alguien le ataca por el medio.
  • Corresponde al general ser tranquilo, reservado, justo y met√≥dico.
  • Cambia sus acciones y revisa sus planes, de manera que nadie pueda reconocerlos.
  • Puedes ganar cuando nadie puede entender en ning√ļn momento cu√°les son tus intenciones.
  • El principal enga√Īo que se valora en las operaciones militares no se dirige s√≥lo a los enemigos, sino que empieza por las propias tropas, para hacer que le sigan a uno sin saber ad√≥nde van.
  • Emplea a tus soldados s√≥lo en combatir, sin comunicarles tu estrategia. D√©jales conocer los beneficios que les esperan, pero no les hables de los da√Īos potenciales. Si la verdad se filtra, tu estrategia puede hundirse. Si los soldados empiezan a preocuparse, se volver√°n vacilantes y temerosos.
  • La tarea de una operaci√≥n militar es fingir acomodarse a las intenciones del enemigo. Si te concentras totalmente en √©ste, puedes matar a su general aunque est√©s a kil√≥metros de distancia. A esto se llama cumplir el objetivo con pericia.

CAPITULO 12: Sobre el arte de atacar por el fuego

  • No basta saber c√≥mo atacar a los dem√°s con el fuego, es necesario saber c√≥mo impedir que los dem√°s te ataquen a ti.
  • Un gobierno no debe movilizar un ej√©rcito por ira, y los jefes militares no deben provocar la guerra por c√≥lera.
  • Act√ļa cuando sea beneficioso; en caso contrario, desiste. La ira puede convertirse en alegr√≠a, y la c√≥lera puede convertirse en placer, pero un pueblo destruido no puede hac√©rsele renacer, y la muerte no puede convertirse en vida. En consecuencia, un gobierno esclarecido presta atenci√≥n a todo esto, y un buen mando militar lo tiene en cuenta. √Čsta es la manera de mantener a la naci√≥n a salvo y de conservar intacto a su ej√©rcito.

CAPITULO 13: Sobre la concordia y la discordia

  • La informaci√≥n no puede obtenerse de fantasmas ni esp√≠ritus, ni se puede tener por analog√≠a, ni descubrir mediante c√°lculos. Debe obtenerse de personas; personas que conozcan la situaci√≥n del adversario.
  • Si no se trata bien a los esp√≠as, pueden convertirse en renegados y trabajar para el enemigo.
  • No se puede obtener la verdad de los esp√≠as sin sutileza.
  • Cada asunto requiere un conocimiento previo.
  • Siempre que vayas a atacar y a combatir, debes conocer primero los talentos de los servidores del enemigo, y as√≠ puedes enfrentarte a ellos seg√ļn sus capacidades.
  • Un gobernante brillante o un general sabio que pueda utilizar a los m√°s inteligentes para el espionaje, puede estar seguro de la victoria.
  • El espionaje es esencial para las operaciones militares, y los ej√©rcitos dependen de √©l para llevar a cabo sus acciones. No ser√° ventajoso para el ej√©rcito actuar sin conocer la situaci√≥n del enemigo, y conocer la situaci√≥n del enemigo no es posible sin el espionaje.

Comments (1)

S√≥lo las artes regias superan al arte de la guera. Un verdadero maestro no necesita preocuparse de un samurai…

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